DIAGNOSTICO DE LA ESCLEROSIS MULTIPLE
El diagnóstico de la esclerosis múltiple es complejo. Se requieren evidencias de una diseminación de lesiones tanto temporal como aparentemente especialmente en el sistema nervioso central. Eso quiere decir que, no sólo tiene que haber por lo menos dos lesiones distintas verificables por síntomas clínicos o por resonancia magnética (RM), además tiene que haber evidencias de nuevos síntomas o lesiones en un intervalo de 30 días. Una muestra de líquido cefalorraquídeo obtenida con una punción lumbar sirve para obtener pruebas de la inflamación crónica en el sistema nervioso, a menudo indicada por la detección de bandas oligoclonales (moléculas de anticuerpos) en el líquido.
Los estudios de conductividad nerviosa de los nervios óptico, sensoriales y motores también proporcionan pruebas de la existencia de la enfermedad, ya que el proceso de desmielinización implica una reducción de la velocidad de conducción de las señales nerviosas. El estudio se realiza comparando los tiempos de reacción con mediciones preestablecidas. El proceso de diagnóstico se completa con la realización de pruebas para excluir otras enfermedades que pueden imitar a la esclerosis como la Enfermedad de Devic, la sarcoidosis, la vasculitis y la enfermedad de Lyme.
TRATAMIENTOS
La esclerosis múltiple
es un estado de salud inestable y la cual presenta un desarrollo diferente en
cada paciente. Lo que nos lleva a afirmar que no podemos diagnosticar como se
desarrolla, por ejemplo existen personas las cuales pueden pasar años sin verse
afectadas como otras que les ocurre lo contrario y presentan déficits
neurológicos tempranos los cuales afectan el desarrollo de su vida. Una década
atrás aun no existían tratamientos disponibles para esta patología. Los
neurólogos experimentaron con muchas drogas pero no obtenían resultados
convincentes.
Tratamiento con
el Betaferon (interferón beta- 1b)
En primer
momento mostro efectos positivos sobre las recaídas y sobre la inflamación
demostrado en las IRM (imágenes por resonancia magnética) del cerebro. Y aunque
esta no sea una cura, los beta interferones mejoran enormemente el control de
la EM, además existen evidencias que demuestran que pueden disminuir los
síntomas o retardar su desarrollo. En la EM el daño que se produzca en la capa
aislante alrededor de los axones nerviosos e irreversibles. Sin embargo debe
tenerse presente que aunque el daño a la mielina puede ser reparado cualquier
daño que se produzca en los axones nerviosos es permanente.
El tratar la EM
en etapas tempranas puede ayudar a:
- Retrasar el ataque de la próxima recaída
- Prevenir un daño permanente a los axones nerviosos
Muchos
especialistas están totalmente seguros que las personas recientemente
diagnosticadas deben empezar el tratamiento lo antes posible para limitar el
daño del nervio y retrasar el desarrollo de debilidad potencial seguro. Un panel de
expertos de la academia americana de neurología evaluó todos los tratamientos
contra la EM y estableció que las dosis altas de interferones, como Betaferon
suministrados varias veces por semanas pueden ser efectivas para combatir la
EM. Solo Betaferon reduce la actividad de la enfermedad en las etapas
tempranas, además se debe tener en cuenta que el tratamiento con este no solo
protege contra el daño causado a los nervios que fueron dañados previamente ,
incluso es el único medicamento que ha probado que actúa por periodos tan
largos como 16 años.
En estudios
clínicos, Betaferon:
Redujo las lesiones
- Empezó a reducir las lesiones nuevas tan pronto como 1 mes después de que los pacientes iniciaron el tratamiento.
- Redujo el número de lesiones activas en un 92% después de 6 meses de tratamiento.
- En general, redujo tanto las lesiones nuevas como las antiguas.
Redujo las
lesiones
Redujo
significativamente el número de ataques directamente desde su inicio, con una
reducción de 33% observada en las etapas iniciales de la EM remitente
recidivante.
1 de 4 personas
que recibieron Betaferon no tuvieron ataques.
Ayudo a prevenir
recaídas
- Incremento significativamente el tiempo entre las recaídas en 4 meses en comparación con los pacientes no tratados.
Cabe mencionar
que este se usa inyectándose fácilmente con una aguja pequeña y delgada que
llega justo debajo de la piel. Así que si usted
está viviendo con EM y luchando por seguir viviendo cada día
con esperanza y éxito elija la medicina que puede representar una diferencia
crucial en su capacidad de ganar, eso sí pregunte a su médico si Betaferon es
adecuado para usted.















