SÍNTOMAS DE LA EM
Los síntomas de
la EM dependen de la localización de la desmielinizacion en el cerebro y la
médula espinal. Estos pueden variar tremendamente entre individuos son difíciles
de predecir. Muchas funciones del cuerpo pueden ser afectadas. Algunas personas
con EM no tienen síntomas en absoluto por un largo periodo de tiempo y muy bien
puede ser que a pesar del daño a ciertas vías nerviosas el cerebro sea capaz de
compensar mediante el cambio de rutas de los impulsos nerviosos hacia las vías alternativas.
En otros casos
hay una conexión entre la región dañada y la probabilidad de que aparezcan los síntomas.
Así que es importante recordar que la mayoría de las personas solo experimentan
algunos de los síntomas comunes de la EM.
Los síntomas comunes
en personas con EM incluyen:
- Trastornos visuales: tales como visión borrosa o pérdida de la percepción de los colores generalmente solo en un ojo.
- Fatiga: es uno de los síntomas más comunes de la EM. Un cansancio continuo que no se correlaciona con niveles de discapacidad neurológica o lesiones en la RM pero que se asocia con la depresión.
- Disfunciones motoras: tales como la rigidez, debilidad, pérdida de fuerza muscular, espasticidad de las extremidades.
- Problemas de equilibrio: dificultad para caminan o temblor.
- Problemas del intestino y la vejiga: problemas con el vaciamiento de la vejiga y constipación.
- Problemas sexuales: tales como la impotencia o pérdida de la sensibilidad.
- Dolor: se reporta dolor agudo por ejemplo detrás de los ojos o dolor crónico ya sea en las extremidades o en la espalda por un gran número de personas que viven con EM en algún momento de la enfermedad.
La mayoría de
estos problemas se pueden reducir con una serie de terapias y medicamentos. Algunos
síntomas se ven a menudo, otros solo raras veces. Sin embargo, incluso cuando
alguien no tenga síntomas, la EM puede todavía estar activa en forma silenciosa.
LA EM EN EL INTERIOR DEL CUERPO
La esclerosis múltiple
afecta a la sustancia blanca del cerebro y/o la médula espinal. La EM no es
contagiosa ni necesariamente causa que los afectados se hagan dependientes de
una silla de ruedas.
“Después de 25 años,
incluso sin tratamiento la mayoría de las personas con EM todavía pueden
movilizarse sin necesidad de silla de ruedas”
El grado de
discapacidad en la EM se puede incrementar a lo largo del tiempo, sin embargo
el curso de la enfermedad y los tipos de síntomas que las personas presentan varían
considerablemente de persona a persona. Por lo tanto es importante diagnosticar
la EM en una etapa temprana.
EM, EL PAPEL DEL SISTEMA INMUNE
Generalmente, el
mecanismo de defensa del cuerpo (sistema inmune) nos protege de las infecciones
de todo tipo. Las reacciones inflamatorias se presentan cuando nuestro sistema
inmune ataca gérmenes y virus extraños tales como las bacterias, virus, parásitos
y hongos. Las células blancas de la sangre que incluyen células inmunes específicas
y células inmunes activadas “macrófagos” sirven como soldados en el frente de
nuestro sistema inmune. La defensa contra intrusos extraños es coordinada por
las llamadas “células T” que son componentes claves del sistema inmune.
Sin embargo, en
situaciones raras como las enfermedades autoinmunes (el prefijo “auto”
significa “propias”), las células normales de nuestro cuerpo pueden ser tomadas
por equivocación como “intrusos extraños”. Entonces las células T errantes por
razones desconocidas toman como blanco nuestras propias células nerviosas. Esto
es lo que sucede con las personas que padecen de EM, la cual también se
considera una enfermedad autoinmune. La EM es solo una de muchas enfermedades
autoinmunes. Hay otras como la enfermedad de Crohn, la psoriasis o la artritis.
“LOS BUENOS" SE CONVIERTEN EN "LOS MALOS"
Debido a que la
barrera hemato-encefalica se daña en las fases agudas de la EM, los guardianes
de nuestro sistema inmune pueden entrar al cerebro y por error como en todas las
enfermedades autoinmunes, atacar a nuestros propios tejidos. De esta manera “los
bueno” se convierten en “los malos” que por error consideran a sus amigos (tejidos propios)
como sus enemigos. Estos atacan causando daño a las cubiertas de mielina, las
cuales son “comidas” por los macrófagos. El ataque a través de los macrófagos es
uno de los varios mecanismos mediante los cuales de daña la mielina.
Una vez que la
mielina resulta dañada los mensajes no pueden viajar a lo largo de esos nervios
tan rápidamente como lo hacían antes. Las capas de mielina son el blanco numero
uno de la EM. Primero es atacada la mielina, después son dañados los axones
desnudos y se presentan los síntomas de dicha enfermedad.




